Sin duda alguna, las personas más perjudicadas por la situación crítica del país son los panitas que viven en los barrios. La mayoría residen en humildes ranchitos de láminas de cinc, con pisos de barro y calles llenas de todo tipo de malezas.

Así sucede en las comunidades que están en la entrada de Barcelona, por donde llegan los visitantes que vienen de la zona centro – occidente del país. Dentro de este grupo de barriadas se encuentra La Orquídea, un lugar donde hay carreteras llenas de fango, ranchitos a punto de caerse y lagunas de aguas verdes por culpa del montón de carrizales que hay acumulado.

En La Orquídea, específicamente en las calles El Trébol y Unión viven aproximadamente 350 familias. Ellas tienen que soportar el pésimo estado que tiene la zona, donde el lío más feíto pa’ la foto es la guasa que hay en las entradas de algunas viviendas.

La doñita Ricarda de Bolívar, quien tiene un montón de años en la localidad, contó que su morada junto a otras más se llena de agua por culpa de una avería que hay en una de las tuberías, que al parecer pertenece a una industria que se encuentra al lado de la comunidad.  “Desde hace tres meses tenemos que soportar ese mal olor y las plagas porque hay un tubo roto y el agua queda estancada en el monte. Eso es una laguna verde que contamina el ambiente”, comentó la preocupada señora, que ha perdido un poco del terreno en donde siempre ha sembra’o por culpa del merequetengue.  “Ya no puedo sembrar flores ni verdura. No sé ni por donde caminar”, agregó.

Son muchos los niños que se ven afectado por los líos del sector.

Son muchos los niños que se ven afectado por los líos del sector.

*MÁS AFECTADOS
Otra lugareña que se ha visto perjudicada por este rollo es la convive Dionelys Jiménez. Ella tuvo que mudarse del ranchito donde vivía, ya que no podía ni dormir en él.  “Tuve que pedir un rancho presta’o porque el mío se llena de agua y ahí no se puede estar. Las plagas me comen”, manifestó la vecina, que de igual manera lanzó el beta de que muchos niños de la comunidad se han visto afectados por enfermedades como dengue, fiebre y sarna.

Sin embargo, los vecinos no son los únicos daña’os, pues uno de los accesos de la calle Unión está intransitable, debido a que está full de agua y monte. En este sentido, los vecinos explicaron que tienen que saltar de una piedra a otra pa’ poder llegar al otro lado de la carretera, pero se les complica más cuando cae un chaparrón de agua en la zona. Piden solución lo antes posible.

*MÁS PEOS EN EL BARRIO
Al problemón de las aguas estancadas, hay que agregar los conflictos con el alumbrado público, la inseguridad y el mal estado de las calles. En este sentido, el vecino Julio Fermín lanzó el beta de que la comunidad parece una boca ‘e lobo cuando el reloj marca las 6:30 de la tarde. “No se puede ni salir, eso es muy oscuro y estamos en una de las zonas más peligrosa de Barcelona”, manifestó el convive. De igual manera, aseguró que los pacos transitan muy poco por la zona, y de esta manera se sienten muy inseguros. Con respecto al lío de las calles, el lugareño dijo que no han sabido de ningún plan para el asfaltado de las carreteras, y por tal motivo, le hizo un llamado a las autoridades.

Ranchitos de láminas de cinc es lo que hay en la humilde barriada barcelonesa.

Ranchitos de láminas de cinc es lo que hay en la humilde barriada barcelonesa.

 

En el patio trasero de la casa de la señora Ricarda hay un pequeño jardín junto a un sembradío de verduras. Ella perdió gran parte de la cosecha por culpa del agua estancada. "Aparte de que el olor es insoportable, perdí algunas cosas que había sembrado", comentó la doña. Hay que recalcar que también hay un montón de basura tirada.

En el patio trasero de la casa de la señora Ricarda hay un pequeño jardín junto a un sembradío de verduras. Ella perdió gran parte de la cosecha por culpa del agua estancada. “Aparte de que el olor es insoportable, perdí algunas cosas que había sembrado”, comentó la doña. Hay que recalcar que también hay un montón de basura tirada.

 

Aproximadamente 10 ranchitos de la calle Unión del sector La Orquídea padecen el lío con el estancamiento del agua. Tienen tiempo en el merequetengue, y según ellos, nadie ha ido a avocarse a solucionar el problema. Al parecer, la avería tiene que ver con un galpón que está al lado del barrio.

Aproximadamente 10 ranchitos de la calle Unión del sector La Orquídea padecen el lío con el estancamiento del agua. Tienen tiempo en el merequetengue, y según ellos, nadie ha ido a avocarse a solucionar el problema. Al parecer, la avería tiene que ver con un galpón que está al lado del barrio.

Vecinos tienen que saltar de piedra en piedra pa' poder caminar por la zona.

Vecinos tienen que saltar de piedra en piedra pa’ poder caminar por la zona.

 

Lugareños se sienten preocupa'os por el embrollo en el que viven.

Lugareños se sienten preocupa’os por el embrollo en el que viven.

 

La convive Dionelys tuvo que pedir un ranchito prestado porque el suyo estaba full de agua verde. Las plagas y los malos olores provocaron que la panita marcara la milla pa' otro la'o, pues ya estaba harta del inconveniente. Ella pide que solucionen rápido la avería, pues los vecinos se están enfermando de dengue y sarna.

La convive Dionelys tuvo que pedir un ranchito prestado porque el suyo estaba full de agua verde. Las plagas y los malos olores provocaron que la panita marcara la milla pa’ otro la’o, pues ya estaba harta del inconveniente. Ella pide que solucionen rápido la avería, pues los vecinos se están enfermando de dengue y sarna.

 

Tanto es el agua que hay en la zona, que en algunas partes se forman tremendos lagos de agua contaminada. Las plagas son los principales habitantes que hay en esos pozos, que además brotan olores de todo tipo menos de algo bueno. Vecinos esperan por alguna solución.

Tanto es el agua que hay en la zona, que en algunas partes se forman tremendos lagos de agua contaminada. Las plagas son los principales habitantes que hay en esos pozos, que además brotan olores de todo tipo menos de algo bueno. Vecinos esperan por alguna solución.

 

 

Uno de los accesos de la calle Unión se encuentra full de maleza y agua estancada. Los residentes del sector han tenido que colocar piedras pa' poder cruzar el paso o buscar atajo pa' llegar hacia el otro punto. Además, de vez en cuando ellos mismos le echan machete al monte.

Uno de los accesos de la calle Unión se encuentra full de maleza y agua estancada. Los residentes del sector han tenido que colocar piedras pa’ poder cruzar el paso o buscar atajo pa’ llegar hacia el otro punto. Además, de vez en cuando ellos mismos le echan machete al monte.

 

J. Velásquez
Fotógrafa | Nieves Arriojas