Los panitas trabajadores de Alimentos Súper-S se llegaron a las instalaciones de la Inspectoría del Trabajo Alberto Lovera, de Barcelona, para introducir un informe por parte del contrato colectivo que consta de 134 clausulas, en el que exigen mejoras salariales, entre otros beneficios.

Los convives se encontraron denunciando irregularidades como dos despidos sin causa y otros 22 en marcha, así como también acoso laboral y amenaza por parte del patrón, alegando además que la empresa de alimentos está obsoleta en cuanto a beneficios para los empleados.

El trabajador Renzo Guarache, desembuchó que de tres turnos solo trabajan uno, mientras que ellos no le ven explicación ya que cuentan con suficiente materia prima. “Estamos trabajando por debajo de la capacidad, de 700 toneladas que deberíamos producir solo sacamos entre 60 o 70”, soltó el llave. Ademas, los convives solicitan supervisión a la compañía por parte del gobernador, así como también la posibilidad de generar más empleos.
Y. TIAPA