El papacito argentino, nomina’o a un Grammy por el álbum “Buena vida”, no va pa’ el sendo merequetengue de mañana en Los Ángeles, porque estará saliendo a vacacionar en la montaña con su pechuga, la modelo y presentadora Debora Bello, y su pequeña hija Nina.

“Trato de hacer viajes cortos para dejar espacio para estar con mi familia”, soltó el cantautor de éxitazos como “Color esperanza” y “Tratar de estar mejor” el jueves en una entrevista telefónica desde Rosario, Argentina, donde se encontraba pa’ dar una serie de conciertazos. “Realmente con ganas de estar con ellos”.

Torres, quien el pasa’o noviembre compitió por tres Latin Grammy, se mide esta vez por el gramófono anglo al mejor álbum de música pop latina con el dúo mexicano-estadounidense Jesse & Joy (“Un besito más”), la cantautora guatemalteca Gaby Moreno (“Ilusión”), la intérprete italiana Laura Pausini (“Similares”) y el grupo colombiano Sanalejo (“Seguir latiendo”).

El panita soltó que está “muy contento” y “muy feliz” porque los votantes del Grammy hayan tomado en cuenta su álbum. “Es una alegría».