El Comité de Apelación de la Federación Española de Fútbol acordó, este jueves, desestimar el recurso interpuesto por el Barcelona, contra la segunda tarjeta amarilla que su jugador Luis Suárez, vio en el partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey contra el Atlético de Madrid, el 7 de febrero, y mantiene la suspensión impuesta por el Comité de Competición.

En ese encuentro, el uruguayo fue expulsado por doble amonestación. Según el acta arbitral, vio la primera amarilla en el minuto 86, por “derribar a un contrario en la disputa del balón”, y la segunda en el 88, por “impactar con el brazo contra un jugador adversario de forma temeraria en la disputa del balón”.

Asimismo, en el acta el árbitro escribió que Luis Suárez, “una vez expulsado, retrasó su salida del terreno de juego de manera considerable, haciendo caso omiso” a las instrucciones del colegiado.

*la sanción
Dos días después del encuentro, el juez de Competición de la RFEF le impuso un partido de suspensión “por doble amonestación arbitral y consiguiente expulsión, ambas por juego peligroso, con multa accesoria de 350 euros al club y de 600 al futbolista”.

Apelación entiende que “el recurso no puede prosperar habida cuenta de que la secuencia videográfica aportada no puede ser más clara en sentido contrario a las tesis del recurrente”.