El gringuito y bello, Justin Bieber, está siendo investigado por las autoridades norteamericanas tras tanganear nuevamente a un panita, en esta oportunidad en un restaurante en la ciudad de Los Ángeles. En este sentido, el papacito de Bieber se encontraba en una pachanga privada. El cantautor jugaba a pelearse con el artista Kyle Massey. En ese momento, el flaco se dio cuenta de que un carajo les estaba grabando en video, por lo que el cantante le pidió que dejara de hacerlo y que eliminara las imágenes. Ante la negativa del tipo, Bieber sin pensarlo dos veces le metió un cabezazo, dejando loco al llave. Eso le pasa por pasa’o.