Pocas naves generan más fascinación a nivel mundial que un Ferrari. Pero, aún dentro de ese selecto grupo compuesto por catanares italianos de distintas eras que han marcado el camino a seguir en cuanto a performance y diseño, existe un modelo en particular que, a pesar de estar bien entrado en años, es considerado por expertos en carros clásicos como un verdadero “Santo Grial” sobre cuatro ruedas.
Se trata del modelo 250 GTO, un gran turismo producido por Ferrari de 1962 a 1964 alimentado por un motor V12. El número “250” corresponde al desplazamiento en centímetros cúbicos de cada uno de sus cilindros, mientras que las siglas “GTO” se refieren al término Gran Turismo Omologato, vehículos nacidos realmente para competir en pistas que eran homologados y producidos en pequeñas cantidades para circular en la vía pública.
Tan solo 36 troncomóviles fueron producidos en total y el propio Enzo Ferrari debía aprobar los compradores. Se vendía nuevo en Gringolandia por la friolera de USD 18.000, un valor que ajustado a la inflación actual se ubicaría en torno a los USD 150.000; elevado teniendo en cuenta el precio de los súper deportivos actuales pero una verdadera ganga si se considera el precio que un modelo 250 GTO de 1962 en particular espera alcanzar.