Un landro que logró salir de la cana por una equivocación de un carcelero, volvió a su celda obligado por su comemuslo en Colorado en Gringolandia.

Se trata de James Rynerson, de 38 años, quien no puso resistencia al ser detenido por los pacos, luego que su pareja diera el pitazo a los de la ley.

El betabel sobre la obtención de la libertad de este beta se originó por un error de un carcelero quien llevó los documentos del preso Marvin March, de 35 años, quien tenía orden de libertad, a la celda de James Rynerson.

Este llave no dudó en recibir el merequetengue en la que tenía la autorización pa’ salir de los barrotes de su compañero, y cogió sus cosas pa’ dirigirse a su choza.

Pero cuando su esposa lo vio lo interrogó de forma constante para que le confiese cómo logró salir de la cárcel, hasta que el convive soltó la sopa. La mujer llamó a los pacos quienes llegaron de forma inmediata hasta la vivienda para retornar a James a la prisión.