Un lujoso Lamborghini Huracán azul se exhibía en un grifo y estaba recargando combustible, pero el dueño del carro no imaginaba el destino final que le esperaba.

El chofer de la camioneta que estaba justo al costado de la tremenda nave, olvidó desconectar manguera de la gasolina y la arrancó. El combustible cayó directamente al motor que todavía seguía caliente ocasionando una reacción agresiva y quedó envuelto en llamas.