En una calle de Barcelona un espanto se iba a llevar a un hombre, al parecer el tipo era burda ‘e falta de respeto con la pure y un día le dijo que no agarrara nada de lo que el tenía en la nevera y la mamá se puso tristonga y to’ pero, en la noche le llegaron tocando la puerta y el carajo salió.

Era un amigo de él que lo invitaba a jugar dominó un rato y se fue a cambiar pa’ salir por ahí pero, el panita caminaba y caminaba y no llegaban al sitio, entonces el carajo le preguntó que donde era la partida pero el convive lo evadía, le decía que faltaba poquito pa’ llegar.

El llave que lo fue a buscar iba adelante y cuando se paró, el otro se percató de que estaba entre un poco ‘e montañas, cuando el hombre volteó era un espanto y el loco empezó a gritar durísimo hasta que la gente lo escuchó y el bicho feo se fue.