Mandy, de Alemania , que chambea como azafata, solicitó la ayuda de la web Cinderella Escorts pa’ vender su cuerpa en línea después de ver un anuncio en un periódico. La virginidad fue comprada por un empresario anónimo en Munich.

La aspirante a cantante, que dijo que se dio cuenta de que el “hombre correcto” que había estado esperando tal vez nunca llegará, soltó que abstenerse de tener relaciones sexuales es “como cuando juegas en el casino, debes saber cuándo parar”.

Y Mandy, dijo que tiene la intención de utilizar las ganancias de la subasta para impulsar su carrera y ayudar a su family dejando algo para la caridad, afirmó que su edad de 36 sería un factor determinante para el precio tan alto.

“Cada mujer solo puede perder su virginidad una vez.Pero si los ha mantenido durante mucho tiempo, hace que el placer sea aún más valioso”.