Según un estudio publicado por la Universidad de Michigan, las carajas que suelen regañar constantemente a sus esposos en realidad les están generando grandes beneficios pa’ su salud.

Ya parece algo muy pasado de moda que se diga que aquellas jevas con carácter muy fuerte pueden llegar a intimidar al hombre de manera que generan una relación de dominación.

En estos tiempos de igualdad, la figura de las “mandonas” tiene más bien un sentido distinto.

La investigadora Hui Liu indica que el regaño implica un profundo cariño y esto es bien capitalizado en la salud de los hombres.

Esto va en contra de las suposiciones que indican que las peleas maritales más bien podrían desgastar una relación.

El estudio estuvo enfocado en encuestas realizadas a más de mil 200 parejas casadas a lo largo de cinco años.

El riesgo en la calidad de vida mejoraba notablemente en hombres con mujeres que les prodigaron más cuidados y más regaños.

Muchas veces las llamadas de atención son justificadas, obviamente aquellas que son en vano hacen que las relaciones no lleguen a buen puerto.

Las mujeres que regañan en beneficio de sus esposos les están alargando las vidas.