Los malandros no respetan ni la casa de Dios. En Las Casitas, solo este mes, se metieron tres veces.

Según vecinirijillos y feligreses, dijeron que primero, los hampa se metieron y robaron la campana del sitio, y luego, en otras veces, se llevaron compresores de aire acondicionado y un vainero. Hasta rompieron paredes pa’ chorear más rápido.

Dicen que hay una casilla de Polianzoátegui pero los pacos solo hacen alcabala de día, y de noche no hay es nadie. Piden más seguridad allí.

 

Carlos