Ocurrió en Holanda, este fin de semana en el partido entre el Rijnsburgse Boys y el AFC por fecha 11 de la tercera división. Sabiendo que enfrentaban al líder del campeonato, el elenco local contrató una distracción que no terminó dando resultados, aunque sí hizo reír a todo el mundo.

Cuando el conjunto visitante, que tenía la indumentaria roja, contaba con un tiro libre a favor, desde uno de los lados llovieron centenares de papeles al tiempo que desde una de las gradas laterales se producía la invasión.

Una catirota tatuada con una bandera del Rijnsburgse Boys saltó al terreno de juego para frenar el avance de la escuadra contraria ante la atenta mirada de los futbolistas y del árbitro. Luego de correr algunos metros, la mujer se acercó a uno de los jugadores e intentó acosarlo, pero el profesional rápidamente se fue de la escena para evitar el mínimo roce, aunque no pudo evitar sonrojarse.

“Después de mi corrida, continué con mi siguiente trabajo. Normalmente hago shows de striptease, pero fue un cambio bienvenido. Sin duda, podría hacerlo de nuevo”, aseguró Foxy tras el partido.