California se enfrenta a uno de los incendios forestales más rudos de la historia.

Desiree Borden y su marí’o, escaparon con su chamo y sus perros, creyendo que el fuego esfarataría su casa. Pero horas más tarde recibió una lírica de Facebook de un desconocido, preguntando si esa era su casa. El beta decía: “Nos quedamos atrapados allí. La casa salvó nuestra vida“.

La enfermera que escribió aquel mensaje explicó a detalle: “Nuestra ambulancia se incendió y utilizamos su garaje para cuidar allí a nuestros pacientes hasta que pudiéramos estar seguros… ¡su garaje resultó ser un lugar seguro!”.

En un acto de desesperación, un paramédico irrumpió en la casa de la familia Borden, el pasado 8 de noviembre. Llevaron a tres pacientes, y luego se les unieron otros más, finalmente 13 personas se refugiaron del fuego.