Ahora los bachacos que andan por el mercado municipal del Puerto agarraron una estafa bien loca pa’ coronar lucas y verle la cara de conejo a quienes les compran: adulteran los productos.

La cosa está en que agarran una harina de maíz, la abren, le sacan lo que hay y la rellenan con otra vaina. Por ejemplo, la doñita Josefina Cabello fue a comprar una harina Mazorca y cuando echó las arepas a la candela, estas se parecían a las que salen cuando se usa la harina que viene en las cajas CLAP.

También se supo de un chamo que había comprado una papeleta de Café Anzoátegui y lo que había dentro era pura borra de café. La vaina está en que los bachaqueros luego de que rellenan el producto tras piratearlo, completan la trampa volviendo a sellar con metal caliente, y así hacen el paro.

La GNB conoce estos betas, pero un patriota cooperante dice que hay demasiada gente detrás de esto, así que agarrar a uno no les hace ni cosquillas.

 

Carlos