Las termitas Syntermes dirus miden un centímetro, pero durante casi cuatro milenios en Brasil han creado una red subterránea de túneles y cuyas excavaciones han dejado 200 millones de montículos de tierra sobre una superficie del tamaño de Gran Bretaña.

“Es el mayor ejemplo conocido de bioingeniería y construcción en la superficie de la tierra por una sola especie -fuera del ser humano- y todo hecho por un insecto de más o menos un centímetro de longitud”, explica a la AFP Roy Funch, biólogo estadounidense naturalizado brasileño.

Toda esta obra de ingeniería animal se extiende en una superficie de 230.000 km2, en el noreste de Brasil. Funch y otros tres investigadores, dos gringos y un británico, publicaron su hallazgo la semana pasada en la revista científica Current Biology.

Según detallan, la tierra excavada por estos pacientes insectos para crear semejante estructura equivale a “4.000 pirámides de Giza”, en Egipto, también milenarias.