París Saint-Germain, que necesitaba sólo un empate para coronarse en Francia, terminó humillado el domingo, 5-1 ante Lille.

El fin de semana anterior, debía imponerse en casa sobre Estrasburgo, pero igualó 2-2.

Esta vez, el árbitro invalidó por fuera de juego dos tantos de Kylian Mbappé. Además, el PSG perdió a dos jugadores por lesión y vio expulsado a su delantero español Juan Bernat, todo en una desastrosa primera mitad.

Pero la forma en que el PSG capituló en el complemento, cuando permitió cuatro goles, expuso las debilidades del equipo, particularmente en los tiros libres.