Mitja Roskaric, una de las cabezas detrás de la creación del juego Wolfenstein Youngblood, tuvo que cerrar su cuenta de Twitter por un montón de insultos, acoso y amenazas de muerte que le llegaron allí.

Resulta, que el juego en cuestión no fue del todo bueno y los fans comenzaron a caerle a piedras a todo el equipo detrás del mismo, pero la peor parte se la llevó Roskaric.

El pana, aunque trató de explicarle a la gente que él no está detrás de todas las decisiones que se tomaron pa’ hacer el juego, la gente lo convirtió en Judas y lo siguió quemando por esa red, hasta que la cerró.

Apenas un convive de Roskaric, Simon Cooper, que chambea  en Ubisoft, metió la mano por él y le dijo a la gente lo que pasaba pa’ echarle una ayudaita y que no lo siguieran apedreando tanto.

 

Redacción