El convive Julian Richer era un tipo que tenía jet privado, un donante conservador, par de helicópteros también cargaba, y un pocotón de plata a su nombre.

Pero ahora, el pana va en autobús pagando su pasaje, le da apoyo a más de 400 organizaciones benéficas y anda en una misión para enfrentarse a los jefes degenerados.

“Nuestra sociedad está en un lugar horrible en este momento. Creo que la desigualdad, la injusticia y la austeridad es terrible. Catorce millones por debajo de la línea de pobreza, incluidos cuatro millones de niños y cuatro millones de personas en el trabajo. Un millón y medio de indigentes, que ni siquiera pueden permitirse lo básico. Deberíamos estar avergonzados”, dice el convive.

Esa situación y más tenían atormentado al pana, que comenzó a mover su plata pa’ encontrar soluciones. Por ejemplo: cada uno de sus 531 empleados se lleva 1000 libras al mes por cada año con el minorista, y en promedio son 8 mil libras que da a esa gente.

Incluso, le deja usar varias de las casas de vacaciones que él tiene en Venecia, París, Amsterdam y Barcelona, pa’ que pasen las temporadas por esos lares, y lo hacen sin gastar una locha.

El tipo le está cambiando las formas al capitalismo y anda viendo cómo mejorar las vainas.

 

Redacción