Maurice, el gallo más famoso de Francia, podrá seguir cantando por las mañanas: un tribunal rechazó la demanda de los vecinos que acusaban al ave de despertarlos demasiado temprano.

“Maurice ganó y los demandantes tendrán que pagar a su propietaria 1.000 euros por daños y perjuicios”, declaró Julien Papineau, abogado de la propietaria del ave, al salir del tribunal de Rochefort.

“No tengo palabras. Ganamos. Es una victoria para toda la gente en mi misma situación. Espero que cree jurisprudencia”, aseguró satisfecha la dueña de este gallo que ha sido objeto de titulares en todo el mundo.

El gallo Maurice se convirtió en los últimos meses en un símbolo de la Francia rural versus la ciudad. Había sido una pareja de jubilados, quienes llevaron el juicio ante los tribunales argumentando que su cacareo los molestaba.

Un funcionario del tribunal fue enviado a su casa tres noches seguidas para evaluar la hora y el volumen de su canto y concluyó que el gallo cantaba “intermitentemente” entre las 06:30 y las 07:00 de la mañana, y no desde las 4 de la madrugada, como afirmaban, y dijo que el ruido era “audible”, pero de ninguna manera fuerte si la pareja cerraba las ventanas.

El caso de Maurice, aunque anecdótico, ilustra los temores de que desaparezca el mundo rural en Francia, debido al declive de la actividad agrícola y ganadera, y al éxodo de los jóvenes hacia la ciudad.